miércoles, 19 de diciembre de 2018

Cómo hacer un carrito para bebidas

¿Te gusta recibir visitas? ¿Tu casa es famosa por las fiestas? Mira cómo puedes hacer un carrito para las bebidas y deja a tus invitados con la boca abierta. ¡Ojo al paso a paso!


Carrito para las bebidas, mueble bar, camarera de madera… llámalo como quieras, pero ponte manos a la obra porque el resultado merece la pena.

1. Corta las piezas de madera

Para empezar, reúne toda la madera que necesitas para hacer el carrito, un flexómetro y un lápiz. Marca en la madera todas las piezas que formarán la estructura de la camarera: dos bandejas rectangulares, una para la parte superior y otra para la parte intermedia del carrito; cuatro listones rectangulares para para hacer los bordes de la bandeja superior, que actúen de tope para las bebidas; otros cuatro listones rectangulares para hacer las patas y cuatro tacos de madera que, atornillados a la base de las patas, servirán para fijar las ruedas.
Estas son las medidas de este carrito: 2 piezas de 54 x 30 cm (bandejas), 2 piezas de 32 x 4,5 x 1 cm (bordes cortos de la bandeja superior), 2 piezas de 45 x 4,5 x 1 cm (bordes largos de la bandeja superior), 4 piezas de 45 x 4,5 x 1 cm (patas) y 4 tacos de 3 x 3 x 5 cm para colocar las ruedas.

Cuando tengas todas las piezas marcadas en la madera, corta con la ayuda de una sierra de calar y lija bien los cantos.


2. Monta la bandeja superior


Cuando tengas todas las piezas lijadas y preparadas, es el momento de comenzar el montaje. Empieza por montar la bandeja superior, a la que tienes que fijar los cuatro bordes de madera que has cortado. Aplica un poco de cola blanca en el canto de la bandeja y ve pegando los bordes en perpendicular, presionando ligeramente. Después, asegura la unión con unos clavos.



3. Atornilla las patas

Con la ayuda de un taladro atornillador y de unos cuantos tornillos para madera, atornilla los cuatro tacos de madera a la base de las patas, centrados en uno de sus lados. Te servirán para colocar más tarde las ruedas, ya que el canto de los listones rectangulares no tiene superficie suficiente.

Cuando la estructura de las patas esté montada, atorníllalas en las esquinas de los lados largos de la bandeja superior, alineadas con el borde exterior. Los tacos para las ruedas deben quedar hacia el interior.


4. Coloca la balda intermedia

La bandeja intermedia de este carrito de bebidas va encajada entre las cuatro patas. Como has cortado una pieza igual que la de la bandeja superior para hacerla, tienes que cortar cuatro huecos en las esquinas de la pieza para poder encajarla. Para hacerlo, usa el mismo listón que has usado para hacer las patas y marca las zonas de corte en la bandeja. Corta con una sierra de calar y lija.

Cuando tengas la pieza, encájala entre las cuatro patas, a una altura intermedia entre la bandeja superior y la base, y fija con unos tornillos para madera.


5. Pinta la madera


¡Hora de decorar! Busca una paletina o un rodillo y una pintura adecuada para el uso que le quieras dar a la bandeja. En nuestro caso, hemos utilizado un esmalte sintético verde que funciona tanto para interior como para exterior. Cuando acabes, deja secar.


6. Atornilla las ruedas


Cuando la pintura esté seca, ya solo te queda atornillar cuatro ruedas metálicas a los tacos de madera de la base de las patas. Y poner tus bebidas sobre la bandeja.




lunes, 10 de diciembre de 2018

Restaurar un banco de exterior

Cambiar el color a un mueble pintado es muy sencillo. Se trata de 3 pasos: decapar, lijar y repintar. En este tutorial, hemos repintado un banco de exterior. No es que estuviera feo, pero queríamos cambiar el color para adaptarlo al resto de la terraza. Sigue los pasos y podrás disfrutar de un mueble nuevo.


Tener un mueble pintado que no te gusta, es un fastidio. Y sin embargo, restaurarlo y cambiar el color de la pintura es tan fácil como seguir 3 pasos: decapar, lijar y pintar de nuevo. En este tutorial, te contamos cómo restaurar un banco de exterior mediante el repintado. El proceso sirve para repintar muebles de exterior en general, así que ve pensando en el mueble que quieres dejar como nuevo y sobre todo, con nuevos colores.

1. Quita la pintura antigua con un decapador de pintura

Un decapador de pintura es una máquina eléctrica que aplica un flujo de aire muy caliente. Esto hace que la pintura se reblandezca y de esta forma, con la ayuda de una espátula, se puede retirar la pintura como primer paso para restaurar un mueble. Además de la aplicación que vamos a ver en este tutorial, un decapador tiene muchas otras aplicaciones en bricolaje. Por ejemplo, sirve también para descongelar rápidamente tuberías, retirar pegatinas difíciles, aflojar tuercas oxidadas, e incluso secar pintura si se utiliza a bajas temperaturas.

Este decapador que hemos utilizado, de la marca Ratio, tiene 3 temperaturas. La primera, de aire frío -25ºC-, es ideal para secar pintura rápidamente. El segundo nivel de temperatura -alcanza 350ºC- será el adecuado para doblar y soldar plásticos. Y el tercero, el de aire más caliente -llega hasta 550ºC-, es el idóneo para ablandar pintura y poder retirarla, como hicimos en este proyecto para restaurar un banco y pintarlo de nuevo.


Para decapar, aplicaremos aire caliente con la pistola decapadora a unos 5 centímetros de la superficie. Esto hará que la pintura se ablande y a la vez, con una espátula, podremos ir retirando la pintura antigua. Cuidado con no apretar muy fuerte con la espátula ya que, además, como la superficie de la madera se calentará bastante, estará más frágil.

Repite el proceso por toda la superficie del mueble a restaurar.



2. Lija la madera y prepara el mueble para repintar

Una vez decapada la pintura que queramos quitar del mueble, toca lijar la madera. El proceso de lijar es fundamental para dejar la superficie del banco lisa y sin impurezas de la pintura antigua. Para muebles pequeños como este, te recomendamos usar una lijadora orbital como la de la foto.

Lija todo el banco, incluidas las patas y demás rincones, para preparar el banco para volverlo a pintar inmediatamente.

¡Ojo! No dejes de pasar un trapo tras el lijado para quitar cualquier resto de pintura o polvo que haya quedado antes de pintar con el nuevo color.



3. Pinta el mueble para dejarlo como nuevo

Para pintar con el nuevo color, elige el que más te pegue con el ambiente donde vayas a instalar el mueble. Nosotros hemos utilizado un color arenoso. Para las superficies grandes y más visibles, te recomendamos pintar con rodillo para que el acabado sea más perfecto y no se vean los brochazos.

Para los rincones menos accesibles del banco, aplica la pintura con una paletina.



lunes, 12 de noviembre de 2018

Cómo hacer una lámpara nórdica

¿No paras de ver ideas de iluminación superchulas por internet pero ninguna te termina de convencer o se te van de presupuesto? Que no cunda el pánico. Te traemos la solución en forma de proyecto, con el que podrás crear paso a paso una lámpara nórdica casera de la forma más sencilla posible. ¡Queda ideal! ¿Te animas?


1. Mide y corta la madera para hacer la base y las patas

¡Manos a la obra! La lámpara nórdica que te planteamos en este proyecto contará con 3 patas en forma de tubo o cilindro, y su base será un taco cuadrado de madera, sobre la que se sostendrá la parte superior de la lámpara.

El primer paso que tienes que realizar es medir y cortar la madera para crear las 3 patas y la base. Mide los tubos de madera y córtalos de la medida que quieras, según la altura que te interese darle a la lámpara (en nuestro caso, cada tubo mide 35cm de largo y 22mm de diámetro). Con el taco de madera cuadrado para la base, lleva a cabo el mismo proceso (nosotros lo hemos hecho de 9x9cm). Lija bien las piezas.


2. Haz los agujeros en la base para las patas

Una vez hayas cortado la madera de las patas y de la base, debes hacer los agujeros en esta última para poder introducir las patas de la lámpara. Para ello, ayúdate de un lápiz y marca en el taco de madera los 3 agujeros equidistantes donde después colocarás cada pata. Deben ser del mismo diámetro que tengan los tubos.
Para hacer los agujeros, te recomendamos que utilices una broca de pala y un taladro. Como las patas de la lámpara quedan en diagonal hacia fuera, debes hacer los agujeros con esa intención, inclinando el taladro.

¡No te olvides de lijar muy bien la pieza cuando termines!


3. Haz un agujero para pasar el cable


Para hacer el agujero que te permitirá pasar el cable que une la bombilla con el interruptor, utiliza de nuevo el taladro. Debes hacerlo en el centro de la base cuadrada de madera.


4. Une las patas a la base

Llega el paso de unir las tres patas de madera a la base. Para ello, utiliza cola blanca para rellenar los tres agujeros que creaste anteriormente sobre la base e introduce cada pata en la hendidura correspondiente.

Con cinta de carrocero, fija las patas para asegurarte de que la inclinación y separación entre ellas sea lo más parecida posible. Después, deja secar una hora aproximadamente, para que la cola fije bien.


5. Pinta las patas de la lámpara nórdica

¡A decorar! Elige el color que más te guste para darle un toque especial a las patas de tu lámpara nórdica. Te proponemos que pintes de blanco sólo los primeros 10 cm de cada pata, y el resto lo dejes sin decorar para que se vea la madera y cree ese contraste tan bonito. Si te gusta la idea, ¡toma nota!.

Ayúdate de nuevo de cinta de carrocero para delimitar hasta dónde vas a pintar cada pata, de esta forma ahorrarás en pintura y quedará con un acabado genial. Deja secar y retira la cinta de carrocero.


6. Monta el sistema eléctrico

Para acabar, monta la instalación eléctrica de tu nueva lámpara de mesa. Corta un trozo largo de cable y conéctalo a una clavija y un interruptor. Hacerlo no tiene mucha ciencia: tan solo tendrás que pelar los extremos de los cables que vienen dentro del cable principal (habrá dos, un fase -azul- y un neutro -marrón-), abrir los dispositivos con la ayuda de un destornillador y conectar los hilos de cobre en su lugar correspondiente. Si tienes dudas, te dejamos un tutorial que lo explica bastante clarito: cómo hacer la instalación eléctrica de una lámpara.

Cuando lo tengas, introduce el cable por el agujero que has hecho en la base cuadrada de madera y coloca un tubillón roscado en su extremo, instertándolo en el agujero. El tubillón roscado te permitirá colocar el portalámparas sobre la base de madera, enroscándolo a la pieza metálica. Cuando esté puesto, solo te queda colocar la pantalla y la bombilla.





jueves, 11 de octubre de 2018

Tipos de tacos plásticos que puedes usar

¿Todos los tacos plásticos son iguales? ¿Todos sirven para lo mismo? ¡NO! Cada anclaje plástico tiene sus particularidades: soporta una carga, tiene un tipo de instalación y es apto para unos materiales u otros. La clave para elegir el taco adecuado es estudiar bien sus especificaciones. Mira estos 4 ejemplos de tacos plásticos.


Antes que nada, una pregunta fundamental: ¿qué es un taco plástico? Se trata de un componente que se utiliza para fijar un tornillo en un material estructural, o lo que es lo mismo, en una pared, un techo o un suelo. El diámetro de los tacos plásticos debe coincidir con el tamaño de la broca utilizada para hacer el agujero, aunque hay tacos plásticos que no necesitan agujero previo. Una vez se inserte el taco en el material estructural, se puede insertar el tornillo, que hace que el taco se expanda dentro del material y la fijación quede asegurada.

Tnux


Este tipo de anclaje plástico está homologado para su uso en materiales como hormigón, ladrillo y materiales huecos. Es el taco plástico de mayor resistencia y está diseñado para altas cargas.


Tn4s

Es un taco polivalente multimaterial, por lo que se puede utilizar en todos los materiales y es capaz de soportar cargas medias.

Tcca

Aunque existe la posibilidad de instalarlo en múltiples materiales, su uso es muy frecuente en la instalación de perfiles metálicos de placa yeso al suelo de hormigón. Está diseñado para cargas bajas.

Medubel

Tiene un uso recomendado para materiales huecos, creando un efecto anudado dentro del material estructural. Soporta una carga media-baja.


Además de tener unas características que los hacen idóneos para unos materiales u otros o para soportar diferentes cargas, estos tacos plásticos se diferencian en su modo de instalación. Los tacos se insertan en el material por presión, a golpe de martillo, hasta dejarlo a ras de la superficie. Una vez dentro, se inserta el tornillo con la ayuda de un atornillador eléctrico (TN4S, TNUX, MEDUBEL) o con un simple martillo (TCCA). Los tornillos utilizados deben ser adecuados para cada taco, coincidiendo en su longitud. De estos cuatro, el más largo es el TNUX, que alcanza los 230 mm de lontigud.
En definitiva, la clave para elegir el taco plástico que necesitas es conocer las características de lo que quieres fijar, dónde lo quieres fijar y del taco mismo. Con un poco de cuidado, encontrarás el taco plástico perfecto.



sábado, 15 de septiembre de 2018

Tacos químicos de Polyester y Vinylester

¿Sabes qué es un taco químico? Sirven para colocar elementos pesados en materiales huecos y macizos. Hemos probado los tacos químicos  y te contamos cómo se usan y sus caracterísitcas ;)

Para fijar elementos de señalización, para poner escaleras o toldos o para anclar aparatos de aire acondicionado. Los tacos o anclajes químicos sirven para fijar elementos pesados en materiales huecos como los ladrillos o macizos como el hormigón y la piedra. Funcionan a través de una reacción química que se produce por la mezcla de los 2 componentes que los forman: una resina y un endurecedor. Esa mezcla se produce en el momento de la salida del producto, gracias a la cánula mezcladora con la que cuenta. Se trata de un tipo de fijación resistente y versátil, que se adapta con mucha eficacia a la superficie en la que se usa y que tiene capacidad de relleno.


Cómo se aplica un taco químico

¿Como se utiliza un anclaje químico? El modo de utilización depende de si la superficie en la que vas a hacer la fijación es maciza o hueca. En ambos casos, el primer paso es perforar el material y limpiar bien el orificio – hay herramientas específicas para hacerlo, como cepillos especiales-.

Cuando el agujero esté listo, prepara el taco químico desechando los primeros 5 o 10 cm del producto, hasta que los dos componentes salgan bien mezclados, consiguiendo un color homogéneo.

Para utilizar un taco químico en materiales huecos, tienes que insertar un tamiz en el agujero y aplicar en él el producto. Así evitarás que se disperse. Si lo que vas a usar es un material macizo entonces aplica la resina en el orificio directamente.

Después coloca el elemento de fijación, ya sea un tornillo, una varilla o un espárrago, que quedará fijo cuando el taco se seque. Introdúcelo girando. Cuando lo tengas, deja secar el tiempo recomendado por el fabricante y… ¡listo!


Los tacos químicos

Hay diferentes tipos de anclajes químicos y su elección dependerá del tipo de aplicación que quieras hacer. Es importante conocer las características de lo que vas a fijar y de la superficie en la que lo vas a hacer. Cuenta con dos productos, el taco Polyester y el taco químico Vinylester, pensados para diferentes aplicaciones.

El más resistente es el taco químico Vinylester, pensado para altas cargas, con una resistencia máxima de 2000 kg. Por sus características, es el adecuado para ambientes húmedos o incluso subacuáticos: protege al anclaje físico de la oxidación y la corrosión. Posee, además, un alto tiempo de resistencia al fuego. Ambos tienen un curado rápido, de unos 6 minutos, no se expanden y son aptos para materiales macizos y huecos.


Por otro lado, el taco químico Polyester, tiene una resistencia de unos 900 kg y es adecuado para fijar cosas como toldos de jardín, farolas, aparatos de aire acondicionado…  Este producto es resistente a las vibraciones.



jueves, 2 de agosto de 2018

Cómo hacer un revistero de madera

Para tu salón, recibidor u oficina. Un revistero no es solo la mejor manera de mantener ordenadas tus revistas y libretas, sino también una magnífica forma de decorar con estilo las estancias de tu hogar o lugar de trabajo.


1. Corta la madera para crear el marco

Este revistero está formado por un marco rectangular de madera que sirve de estructura principal y listones circulares a modo de travesaños para colgar las revistas.
Empieza creando el marco. Necesitarás cuatro piezas de madera, dos más largas y dos más cortas, para formar un rectángulo. Marca, con la ayuda de una regla, las piezas en la madera y corta con una sierra de calar. Cuando acabes, lija bien todas las piezas.
Las dimensiones dependerán de cómo quieras que sea tu revistero y de dónde quieras colocarlo.

En nuestro caso, creamos las piezas del marco a partir de un tablero de madera de 2,5 cm de grosor. Las dos largas miden 100 cm y las dos cortas, 35 cm.


2. Haz los agujeros para los travesaños

Para poder colocar los travesaños que sostendrán las revistas, tienes que hacer agujeros en los dos lados largos del marco. El número de agujeros y el espacio entre sí dependerá de tu gusto personal y de la altura que vayas a dar a tu revistero.
Toma las dos piezas largas y marca su centro longitudinal con una línea vertical. Después, únelas para trabajar de forma simétrica y marca en ellas la posición de los agujeros.
A la hora de marcar los agujeros, ten en cuenta que los lados cortos irán pegados en perpendicular por el interior de los extremos de los lados largos, formando el marco. Por lo tanto, no puedes hacer agujeros en esa parte.
Nosotros hemos puesto 4 listones circulares, con una distancia de 19 cm entre ellos.


Utiliza un taladro para realizar los agujeros, con una broca de pala del mismo diámetro (o mínimamente mayor) que la varilla de madera.

Tras cortar y taladrar las piezas, no te olvides de lijar para dar un toque más cuidado y profesional al mueble.


3. Monta el marco

Para unir la estructura, aplica un cordón de cola blanca en los extremos de las piezas de madera cortas y pégalas en perpendicular en los extremos de las largas. Después, asegura la unión con unos tornillos.

Como se trata de unas piezas de madera de un grosor considerable (2,5 cm en nuestro caso), hemos preferido usar unos tornillos largos. Para asegurarte de que las maderas no van a romperse, taladra con una broca fina y de lado a lado, para facilitar el paso del tornillo. Coloca 2 tornillos en cada unión y atornilla bien toda la estructura.


4. Mide y corta los travesaños


Es hora de preparar los listones circulares que atravesarán la estructura de madera y servirán para sostener las revistas. Marca los listones según la medida que necesites para que lleguen de lado a lado del marco. Sargenta las piezas y córtalas con una sierra de calar.


5. Decora las piezas

A continuación, pinta la estructura de madera del color de tu preferencia. Como los revisteros suelen ser muebles a los que se les da mucho uso, te recomendamos aplicar un producto de gran resistencia para evitar manchas y arañazos.
Nosotros hemos usado el barniz para interior ultra resistente de la marca V33 que tiene un acabado mate y natural, y es supercómodo de aplicar con paletina, porque no gotea y se limpia con agua. Elegimos un tono wengé, o madera oscuro, para dar intensidad al mueble y hacer que contraste con la pared de color claro sobre la que lo vamos a colocar.

Antes de pintar, agita muy bien el bote de barniz hasta que la mezcla tenga un aspecto homogéneo. Aplica el producto con una paletina en pasadas regulares y en el sentido de la veta de la madera. Después, deja secar por 3 horas.


Una vez tengas la estructura seca, repasa suavemente con una lija fina (grano 240. toda la superficie y retira muy bien el polvo generado. Aplica una segunda capa y deja secar por 24 horas.

Te recomendamos guardar el barniz que te sobre en un tarro más pequeño y muy bien cerrado, para que se conserve en óptimas condiciones durante más tiempo.


 Es momento de que pintes los listones cilíndricos de madera del color que te convenga.
Nosotros hemos utilizado la pintura multisuperficie Easy Deco de la marca V33. El color que hemos escogido es un azul pastel que contrasta con la oscuridad del wengé de la estructura. Aunque hemos aplicado el producto sobre una madera en bruto, también es al agua, y se puede utilizar sobre superficies barnizadas con apenas un pequeño lijado.
Remueve bien la pintura para que esté completamente homogénea y aplícala sobre los listones con la ayuda de una paletina y en pasadas regulares en el sentido de la veta de la madera. Deja secar por 4 horas y, si lo necesitas, aplica una segunda capa. El secado final es de 24 horas.


Para dejar secar nuestras varillas, hemos fabricado un soporte con la misma broca de pala que hemos utilizado antes para agujerear la estructura. Una vez secas, las hemos dado la vuelta y hemos terminado de pintar el extremo que nos faltaba.


La resistencia óptima de esta pintura se obtiene después de 20 días de secado, así que es recomendable usar el revistero con cuidado hasta que este período pase.

6. Coloca los travesaños para formar tu revistero rectangular


Con el marco ya seco, comprueba que los listones encajan bien, y colócalos.



domingo, 29 de julio de 2018

Cómo hacer macetas redondas con ruedas

¡Toca decorar el jardín! De forma muy sencilla, puedes crear tu propia maceta colgante a partir de un neumático reciclado, y presumir de plantas a la vez que contribuyes a un mundo más sostenible. ¡Ojo al paso a paso!


Para esta idea solo necesitas un neumático usado, unas tapas circulares de madera para los laterales, un poco de pintura para decorar la maceta y una cuerda para que puedas colgarla.

1. Limpia el neumático


Lo primero que debes hacer es limpiar tu neumático tanto por dentro como por fuera. Para ello, usa un cepillo de cerdas duras y pásalo por toda la superficie de la rueda hasta que no quede ningún resto de polvo o suciedad.

2. Mide y corta dos piezas de madera


A continuación, crea las tapas de madera que cubrirán los laterales del neumático. Mide primero el espacio interior del neumático, entre la mitad de uno de los bordes hasta la mitad del borde opuesto. Una vez tengas las medidas, dibuja una circunferencia de idénticas dimensiones sobre el tablero de madera y corta la pieza con la sierra de calar. Este proceso lo repetirás una vez más para obtener dos piezas iguales.


Para dibujar las circunferencias puedes ayudarte de un listón de madera atornillado en el tablero a modo de compás. El listón deberá tener un agujero por el que pueda pasar un lápiz, y la distancia entre ese punto y el tornillo debe ser igual al radio de la circunferencia deseada. Gira el listón y quedará una figura perfecta. ¡Esto te facilitará mucho el trabajo!


3. Abre un círculo descentrado cada pieza


Ahora te toca hacer unos huecos en las tapas de la maceta para que las plantas puedan respirar y lucirse. Ayudándote de un compás, dibuja otro círculo de menor tamaño y no concéntrico dentro de cada una de las dos piezas. Para ello, coloca tu compás en un punto diferente al centro y realiza el trazo.

Antes de cortar, debes hacer un agujero con una broca plana en el interior de esta nueva circunferencia. Esto te permitirá introducir la hoja de la sierra de calar.


Una vez tengas una tapa terminada, colócala sobre la otra y utilízala como guía para obtener una circunferencia interior idéntica. No te olvides de lijar los bordes de tus tapas para que el resultado sea más estético y profesional.



4. Pega las piezas de madera al neumático


A continuación, pega las tapas a ambos lados del neumático con adhesivo de montaje y sargenta para fijar la unión mientras seca. ¡Ya tienes la estructura de tu maceta hecha!


5. Haz un agujero en la base del neumático para que la maceta pueda drenar


Con ayuda de un taladro, haz un agujero la parte inferior del neumático (correspondiente a la zona ancha de la tapa). Así te asegurarás de que, después de regar tus plantas, el agua que no necesiten pueda ser eliminado con facilidad.


6. Pinta la maceta


Para que la maceta adquiera un aspecto mucho más estético y personalizado, píntala del color que prefieras. Hazlo con una pintura en spray y deja secar el tiempo indicado por el fabricante.


7. Coloca la cuerda para colgar la maceta

Llegó la hora de colocar un trozo de cuerda en la parte superior de nuestra maceta. Servirá para colgarla y, por lo tanto, su longitud dependerá de dónde la vayas a colocar.

Dobla la cuerda por la mitad y pasa sus extremos por el interior de la rueda. A continuación, rodea todo el borde del neumático y pasa los extremos por el bucle de la mitad de la cuerda. Tira para que la unión se asegure. Después, enrolla varias veces los extremos en el borde y por último, pásalos por los dos bucles que se han formado al principio.


¡Y listo! Ya tienes tu maceta terminada. Sin duda, dará un toque diferente a tu jardín. Además, nos ha servido para reutilizar un neumático y no malgastar recursos. ¿Qué te parece el resultado? Si te ha gustado





martes, 19 de junio de 2018

Baldosas ecológicas para terrazas

Estas baldosas hechas de plástico reciclado te servirán para transformar algún rincón de tu jardín o terraza sin instalaciones complejas.

¿Estás pensando en renovar alguna zona de tu jardín o tu terraza? Ojo a esto entonces, porque te interesa. Las baldosas ecológicas  son una manera práctica y sencilla de cambiar el aspecto de algún espacio exterior de casa de una manera sencilla y sin mucho esfuerzo. En poco tiempo y gracias a su sistema de ensamblaje, podrás transformar por completo alguna zona de tu jardín o terraza que no te convenza.

Están hechas de un material, LOP, compuesto por plástico reciclado y materiales orgánicos reciclados. Se trata de un material propio desarrollado por el departamento de I+D de la marca, con el objetivo de que tuviese el mínimo impacto ambiental. Las baldosas son, además, 100% reciclables.

¿Qué otras ventajas tiene el material LOP de estas baldosas?

  • Es un material muy ligero, que algo que simplifica bastante su instalación y el mantenimiento del suelo.
  • Es bastante flexible y resistente, lo que alarga su durabilidad.
  • Está preparado para el exterior: cuenta con un tratamiento anti UV para soportar los rayos del sol y es resistente al agua y la humedad.

Cómo instalar las baldosas ecológicas

Para colocar estas baldosas de exterior no tienes que hacer ningún tipo de instalación compleja. Cuentan con un sistema de ensamblaje que pone las cosas bastante fáciles. Tan solo tienes que encajar las piezas de unión, para lo que te puedes ayudar de una maza, y listo.


 Puedes colocar tantas como quieras -se venden en packs de 9- hasta cubrir toda la superficie del espacio que quieres renovar.

 Nosotros hemos instalado en el jardín unas baldosas de color antracita, pero están disponibles en otros acabados como madera o piedra.



viernes, 4 de mayo de 2018

Cómo hacer macetas para esquejes de plantas

¿Vas cogiendo esquejes de cada planta que ves? Entonces esto te va a encantar: así puedes hacer una maceta para esquejes hecha con madera, tubos de ensayo y barniz. ¡Ojo al paso a paso!

1. Mide y corta la madera

¡Manos a la obra! Para hacer macetas como esquejes como estas, puedes utilizar un listón grueso de madera -en nuestro caso, de 4 cm de ancho-. Tendrás que hacerle un agujero que lo recorra de arriba a abajo para poner el tubo de ensayo y otro en el centro de la estructura para que se vea el esqueje.

Empieza haciendo el agujero para poner el tubo de ensayo. Necesitarás un taladro y una broca de pala, que debe coincidir con el diámetro del tubo. Marca el centro en el extremo del listón y haz un agujero con una profundidad equivalente a la longitud del tubo.


Una vez tengas el agujero, dibuja el borde superior de la maceta en la madera con la ayuda de una escuadra -en nuestro caso, 11 cm-. Después, marca el centro de la pieza y haz el agujero central de la estructura, que dejará a la vista el tubo de ensayo. Para ello, vuelve a usar el taladro, esta vez con una broca de corona.

Para acabar la estructura, corta por el borde superior con la ayuda de una sierra de calar y lija bien la pieza.


2. Barniza las piezas

Hora de proteger y decorar la madera. En nuestro caso, como pondremos fuera las macetas, hemos usado un barniz especial para exterior, el Barniz para Climas Extremos de V33, pensado para que la madera resista bien cualquier condición meteorológica. Hemos usado dos colores, uno por cada maceta que hemos hecho: roble claro y sapeli – el más oscuro -.

Se trata de un producto oleoso, por lo que es importante proteger muy bien la superficie sobre la que vas a trabajar para evitar manchas. Mezcla bien el barniz con la ayuda de un palito de madera y dilúyelo con un poco de aguarrás para aplicar la primera capa. Cuando acabes, deja secar 6 horas.


Cuando la primera capa esté seca, lija ligeramente la madera y aplica una segunda capa de barniz. Después, deja secar 12 horas.


3. Coloca los tubos de ensayo en las macetas para esquejes


¡Casi listo! Cuando el barniz esté seco, vierte un poco de agua dentro de los tubos de ensayos y cólocalos en el hueco de la estructura. ¡Se acabó!

¿Qué te parece el resultado? ¡Ve pensando qué esquejes vas a poner! Si te gusta esto de las plantas y las macetas, tienes que ver nuestra sección de jardinería urbana, que tiene un montón de ideas más.





martes, 17 de abril de 2018

Cómo limpiar el Teflon

Limpiar las ollas y sartenes cubiertas con comida puede ser una tarea irritante. Sin embargo, limpiar utensilios de Teflon® (material antiadherente) facilita muchísimo esta tarea. Como este material se considera el único antiadherente, por lo general la comida se puede servir directamente al plato. Para hacer una limpieza general o para quitar comida quemada de la superficie, a continuación te daremos algunas soluciones fáciles para que tus ollas y sartenes sigan viéndose como nuevas.



Limpiar las sartenes de Teflon después de uso



1. Quita los restos de comida. Cuando se haya enfriado y sea seguro tocarla, usa un papel toalla o una espátula de madera o de plástico para quitar todos los residuos de comida de la sartén. Asegúrate de usar una manopla de cocina para tomar el mango de la sartén si sigue un poco caliente.
  • Asegúrate de usar un utensilio no metálico sobre la superficie antiadherente. Los utensilios de metal pueden rayar y quitar la capa antiadherente de las ollas y sartenes.
  • Si vas a guardar el resto de comida de la sartén, usa un utensilio no metálico para echar la comida en el recipiente donde vas a guardarla.


2. Pon la sartén en el fregadero. Espera a que la sartén se enfríe para ponerla en el fregadero. Dependiendo del tamaño del fregadero, la sartén podría entrar por completo en él o podría salir un poco. Como tendrás que tomar y girar la sartén mientras la lavas, no pasa nada si la sartén no entra por completo en el fregadero. Abre el grifo de agua tibia o caliente.
  • La sartén estará lo suficientemente fría para tomarla con las manos cuando puedas efectivamente tocarla sin quemarte. Recuerda que a veces es más fácil lavar las ollas y sartenes cuando todavía están tibias. Sin embargo, tienen necesariamente que enfriarse lo suficiente para que puedas tocarlas con las manos sin riesgo alguno.


3. Lava la sartén. Usa un estropajo suave de nailon, una esponja o papel toalla con unas cuantas gotas de líquido lavavajillas para limpiar la superficie de Teflon. Asegúrate de limpiar todas las áreas dentro de la sartén, pero también limpia el fondo exterior y el mango. Enjuaga todos los residuos de detergente de la sartén.
  • No uses esponjas abrasivas para limpiar una sartén de Teflon. El material abrasivo puede dañar y arrancar el recubrimiento antiadherente.
  • Como el Teflon® se usa principalmente para ollas y sartenes, estas instrucciones de limpieza pueden utilizarse tranquilamente para una gran variedad de utensilios de Teflon. Estas instrucciones no se limitan exclusivamente a sartenes de Teflon.


4. Seca la sartén. Usa papel toalla o un estropajo para secar la sartén de Teflon, o ponla en una rejillas de secado. Así, estará lista para usarla de nuevo o para guardarla.



Quitar los residuos de comida de las sartenes de Teflon



1. Añade agua y vinagre a la sartén. Si la superficie de Teflon tiene una capa aceitosa y algunas partículas de comida, espera a que la sartén caliente y llénala hasta la mitad con agua. Luego, añádele ½ taza de vinagre.



2. Hierve el agua y el vinagre. Pon la sartén en un quemador y haz que el agua y el vinagre hiervan. Esto podría demorar de unos 5 a 10 minutos, dependiendo de la intensidad de la llama.
  • A medida que el agua y el vinagre se calienten y empiecen a hervir, el aceite y las partículas de comida empezarán a flotar en el agua.



3. Absorbe el aceite. Cuando el aceite suba a la superficie, apaga el fuego y usa un bollo de papel toalla para absorber las acumulaciones de aceite. El agua estará muy caliente, así que ten mucho cuidado de no tocar el agua mientras absorbes el aceite. Después de absorber la mayor cantidad de aceite en el papel toalla, tíralo a la basura. Si quedan partículas de comida flotando, usa una espumadera de plástico para agarrarlas y tíralas a la basura.
  • Te recomendamos usar una espumadera de plástico para que puedas recoger las partículas de comida mientras el agua caliente cae de ella.
  • Cuando quites todos los restos de comida, vierte con cuidado el resto de agua por el fregadero.


4. Lava la sartén. Deja la sartén en el fregadero para que enfríe antes de empezar a lavarla. Para que se enfríe rápidamente, puedes dejar que le caiga agua fría a tibia del grifo unos minutos. Usa un estropajo suave de nailon, una esponja, un paño o papel toalla con unas cuantas gotas de líquido lavavajillas para limpiar suavemente la sartén dentro del fregadero. Frota suavemente la superficie de la sartén para quitar todas las partículas de comida que puedan quedar.
  • Enjuaga bien la sartén con agua limpia para quitar todos los rastros de detergente.



5. Seca la sartén. Ponla en una rejilla de secado o utiliza un secador de cocina para secar la sartén por completo. Así, estará lista para que la uses de nuevo o para que la guardes.



Limpiar las sartenes de Teflon con comida quemada



1. Cubre las partes quemadas con bicarbonato de sodio. Cuando la sartén se haya enfriado, vierte un poco de bicarbonato de sodio sobre las partes cubiertas con comida quemada. Luego, añade un poco de agua sobre el bicarbonato y deja la sartén reposando así toda la noche. The baking soda and water should look like a paste mixture.



2. Raspa los residuos. Después de dejar la sartén reposando toda la noche, frota la sartén con un estropajo suave de nailon o una esponja para quitar la comida quemada.
  • Se supone que la comida debe salir fácilmente, pero si no sale por completo en algunas áreas, ejerce un poco más de presión para quitar la comida.


3. Lava la sartén normalmente. Cuando quites la comida quemada de la sartén, lávala en el fregadero como de costumbre. Usa agua tibia a caliente, un estropajo suave de nailon o esponja y un poco de líquido lavavajillas para limpiar todas las partes de la sartén.
  • Enjuaga la sartén con agua limpia para quitar todos los residuos de detergente o comida.


4. Seca la sartén. Usa un secador de cocina o papel toalla para secar la sartén, o ponla en una rejilla de secado. Cuando seque bien, podrás usarla de nuevo para cocinar o para guardarla y usarla después.


Consejos

  • En vez de rociar aceite en aerosol a una sartén antiadherente, echa una capa fina de aceite de oliva con un cepillo de repostería. Esto evitará crear una película difícil de quitar de la olla o sartén antiadherente.
  • Procura no usar utensilios de metal en las ollas y sartenes antiadherentes. El metal puede rayar su superficie. Más bien, prueba a usar utensilios de madera, goma o plástico.
  • Lee siempre las instrucciones de tu olla o sartén para que sepas si se puede lavar en el lavaplatos sin problema alguno.




martes, 3 de abril de 2018

Cómo desteñir camisetas con lejía

Si te gustan las camisetas de estética hippie, es muy sencillo conseguir un diseño similar al de la fotografía. Se necesita un poco de lejía, una camiseta que sea de algodón y algunas gomas. Esta camiseta, originalmente de color azul, la he desteñido de la siguiente manera:

Sujetando la camiseta por el centro, he ido colocando gomas a todo lo largo.

Después he sumergido la camiseta en agua con lejía durante unos minutos. No hace falta mucha agua, es suficiente con que se pueda sumergir la prenda y en cuanto a la lejía he añadido un cuarto de litro (el equivalente a un vaso de agua lleno)

Cuando ha perdido color, la he sacado del agua con lejía y la he aclarado con agua abundante antes de empezar a quitarle las gomas.
Como veis en la foto, las gomas han impedido la entrada de la lejía en el centro del tejido, conservando el color original de la camiseta con un diseño circular.
La forma en que se coloquen las gomas, o cualquier otro artilugio que sirva para apretar la camiseta y que la lejía no entre en contacto con la tela, condiciona el resultado. Se pueden hacer nudos con la propia camiseta, utilizar cuerda, pinzas de la ropa, etc.

El color del desteñido, depende de la composición del tinte de la camiseta y a veces es sorprendente. Como véis en este caso, aunque el original era de color azul, el desteñido tiene un tono rosáceo.

Es un método de lo más divertido para conseguir transformar las camisetas lisas en modelos originales ¡nadie tendrá una camiseta igual!

jueves, 22 de marzo de 2018

Cómo limpiar el acero inoxidable

El acero inoxidable es uno de los materiales más resistentes disponibles para una amplia gama de usos domésticos e industriales. Su película de cromo es la responsable de su resistencia a la oxidación y al deslustre. Con un cuidado adecuado, esta película puede proporcionar protección durante muchos años. Sin embargo, su integridad puede verse afectada por la suciedad y otros contaminantes, por lo que debes limpiar las superficies de acero inoxidable regularmente con productos de limpieza seguros. Puedes utilizar algunos detergentes suaves y realizar un poco de esfuerzo para mantener el acero inoxidable brillante durante los próximos años.


Limpiar cacerolas de acero inoxidable




1. Limpia una cacerola después de darle un uso normal. Puedes utilizar un detergente lavavajillas y agua para realizar la limpieza general de las cacerolas sucias en el fregadero. Debes lavarlas a mano, ya que los lavaplatos pueden desgastar sus mangos.
  • Utiliza una toalla o un trapo para secar la cacerola de inmediato. El secado inmediato ayuda a prevenir las manchas de agua. Si se forman estas manchas, debes enjuagarlas con agua carbonatada (reutilizándola de una cacerola a otra) y secarlas con un paño suave.




2. Limpia la comida adherida. Llena la cacerola con aproximadamente 3 cm (1 pulgada) de agua y colócala en la estufa. Enciende la estufa y espera a que el agua hierva.
  • Una vez que el agua hierva, debes agregar 2 cucharadas de sal o 1 cucharada de bicarbonato de sodio.
  • Configura la llama de la estufa en baja o media, y deja que la mezcla hierva ligeramente por alrededor de 30 minutos.




3. Elimina los residuos. Utiliza una espátula de plástico o madera para frotar la parte inferior de la cacerola y despegar los alimentos adheridos. Continúa raspando la parte inferior de la cacerola hasta que retires toda la comida pegada.
  • Si la cacerola solo presenta marcas de quemaduras, puedes espolvorearlas con bicarbonato de sodio y restregarlas con una esponja suave. El bicarbonato ayudará a disolver las marcas de quemaduras.
  • Puedes aplicar bicarbonato a una cacerola seca o mezclarlo con una pequeña cantidad de agua para formar una pasta. Una vez que hayas eliminado las marcas de quemaduras, debes enjuagar la cacerola con agua limpia y secarla con un paño limpio.
  • Para tratar marcas de quemaduras muy difíciles, puedes utilizar una esponja ligeramente abrasiva para frotarlas y eliminarlas.

4. Pule las cacerolas. Después de limpiarlas, puedes sacarles un poco de brillo utilizando un pulidor para utensilios de cocina diseñado especialmente para acero inoxidable. Puedes conseguir productos para pulir utensilios de acero inoxidable en la mayoría de las ferreterías y tiendas de comestibles (alrededor de los pasillos y las áreas de electrodomésticos de cocina).
  • Asegúrate de no utilizar un pulidor de resistencia industrial sobre las cacerolas. El pulidor industrial contiene productos químicos de limpieza mucho más corrosivos que el pulidor para utensilios de cocina.


Limpiar utensilios y cubiertos de acero inoxidable





1. Elimina la suciedad de la superficie. Restriega los pedazos de comida, grasa y huellas dactilares de la superficie del utensilio. Una toalla húmeda y un detergente suave (por ejemplo, un lavavajillas) pueden servir para realizar la limpieza inicial de los utensilios de acero inoxidable. Debes utilizar solo unas cuantas gotas de detergente para que no dejes residuos durante la limpieza.
  • Si detectas alimentos secos y pegados, puedes utilizar un estropajo de nailon para aflojarlos.
  • Evita el uso de estropajos de lana de acero de ningún tipo para limpiar utensilios que no estén etiquetados como “a prueba de raspaduras”. El uso de herramientas de limpieza abrasivas y ásperas puede generar costosos rayones sobre las superficies de acero inoxidable. Es probable que este daño requiera la reparación de un profesional.




2. Pule el utensilio. El acero inoxidable se puede pulir con productos domésticos comunes (por ejemplo, limpiavidrios, aceite de oliva, aceite de limón y aceite para bebé). Humedece ligeramente un trapo o un paño de microfibra con el producto de tu preferencia (una pequeña cantidad será suficiente) y frota bien la superficie de acero inoxidable.
  • Debes seguir el grano del utensilio a medida que pules. De esta manera, reduces el riesgo de rayar la superficie de acero inoxidable.




3. Pule el exceso de producto pulidor. Utiliza el lado seco del paño para pulir y limpiar cualquier resto de pulidor. Al final, la superficie del utensilio debe sentirse seca al tacto.
  • Si el utensilio aún presenta rayones después de pulirlo, considera la posibilidad de conseguir un limpiador de acero inoxidable en una ferretería.


Limpiar fregaderos de acero inoxidable





1. Aplica un producto de limpieza no abrasivo. Espolvorea y distribuye de manera uniforme aproximadamente 2 cucharadas de bicarbonato de sodio sobre la superficie del fregadero seco. Luego, utiliza una esponja húmeda para frotar y esparcir el bicarbonato alrededor de la superficie.
  • Es probable que desees utilizar limpiadores fuertes para eliminar las manchas del fregadero, pero debes resistir este impulso. El uso de lejía y otros limpiadores químicos agresivos puede hacer más daño que bien. 





2. Vierte vinagre sobre la superficie del fregadero. El vinagre reaccionará con el bicarbonato de sodio y comenzará a formar espuma. Esta espuma ayuda a eliminar las manchas sobre la superficie de acero inoxidable del fregadero. Deja que el vinagre se asiente durante unos 10 minutos para asegurarte de que la mezcla afloje las impurezas de la superficie.
  • Para cubrir de manera uniforme los lados del fregadero, considera la posibilidad de verter el vinagre en una botella de aerosol para rociar los alrededores. De esta manera, podrás controlar la aplicación del vinagre, en lugar de simplemente verterlo sobre los lados del fregadero.
  • El uso de un cepillo de dientes de cerdas suaves puede servirte para limpiar las áreas del fregadero más pequeñas y difíciles de alcanzar (por ejemplo, el desagüe y las ranuras alrededor de este).




3. Enjuaga el fregadero. Utiliza agua limpia para enjuagar el fregadero y sécalo con una toalla o un paño. El fregadero debe quedar brillante, limpio y listo para su siguiente uso.
  • Considera la posibilidad de proteger el fregadero con un tapete de plástico o hule. Estos tapetes son económicos y sirven para prevenir daños ocasionados por cubiertos y platos afilados.
  • Si utilizas un tapete, debes retirarlo del fregadero al menos una vez a la semana para limpiarlo. De esta manera, evitarás que los desechos de alimentos y las bacterias se acumulen sobre las superficies del tapete y el fregadero.


Limpiar joyas de acero inoxidable





1. Llena un recipiente pequeño con agua. Agrega un poco de detergente suave (por ejemplo, un lavavajillas) al agua. Sumerge un paño limpio en la mezcla y escúrrelo. Luego, limpia la pieza de joyería con el paño hasta que quede limpia.
  • Debes seguir el grano al limpiar las joyas. De esta manera, conservarás su acabado uniforme.




2. Utiliza pasta dental. Considera el uso de pasta dental para limpiar tus joyas si se encuentran demasiado sucias o presentan algunas áreas específicamente sucias. Sin embargo, recuerda que la pasta dental es ligeramente abrasiva y podría dañar la pieza. Debes enjuagar bien las joyas con agua una vez que hayas terminado de limpiarlas con la pasta dental.
  • Si decides utilizar pasta dental, debes utilizar un paño para frotarla sobre la superficie de las joyas. También debes asegurarte de que la pasta sea de una marca que no blanquee y no contenga sílice, ya que estos elementos pueden dañar el acabado del acero inoxidable.



3. Seca las joyas. Utiliza un paño para limpiar las joyas y luego deja que terminen de secarse al aire.



4. Almacena las joyas de manera adecuada. Aunque el acero inoxidable es duradero, puede rayarse. Trata de guardar tus joyas lejos de otras piezas de joyería que puedan dañar y rayar el acero inoxidable.
  • Puedes contactar a un joyero profesional para que pula y repare las joyas dañadas.
  • Es mejor almacenar las piezas de acero inoxidable por separado de las joyas hechas de otros metales. Considera la posibilidad de conservar las joyas de acero inoxidable en bolsas individuales.

Consejos

  • Prepara una solución de 4 cucharaditas de alumbre y 1 litro (32 onzas) de agua tibia en un balde de plástico. Aplica la solución al acero inoxidable con un estropajo de lana de acero muy fino (de calibre 0000 o más fino). No es necesario que restriegues. La reacción del carbón de la lana con el alumbre renovará la superficie de acero inoxidable sin necesidad de restregarla. Debes evitar restregar la superficie, ya que podrías rayarla. Por último, enjuaga bien la superficie una vez que termines de limpiarla.
  • Para eliminar las manchas de óxido realmente difíciles o la decoloración por calor, debes aplicar una solución de ácido nítrico al 10 % (aqua fortis). Por lo general, esta sustancia es solo para uso industrial.
  • Si no logras eliminar una mancha con una limpieza suave, lo mejor es que la dejes. Es preferible una mancha o una decoloración aislada al daño potencial sobre el acabado que podría resultar de la aplicación de un producto químico potente sobre el acero inoxidable.
  • Debes realizar la limpieza con frecuencia. Cuanto más frecuentemente limpies el acero inoxidable, más sencilla será la limpieza en el futuro y menos probable será la presencia de contaminantes que dañen la película protectora.
  • Evita aplicar ácido nítrico sobre acero inoxidable que no sea resistente a los ácidos. Si un imán se adhiere a un utensilio, este no es resistente a los ácidos. Solo existe un método de limpieza que servirá para este caso: frotar suavemente con un paño, ya que dejarías una gran marca si restriegas.


Advertencias

  • El ácido nítrico es un producto químico altamente corrosivo y no debes utilizarlo si no estás familiarizado con las técnicas adecuadas de manipulación y desecho.
  • No apliques lejía sobre el acero inoxidable. Este material es sensible al cloro, y el contacto con la lejía puede manchar y dañar su película protectora.
  • Debes tener cuidado al mezclar cualquier tipo de productos limpiadores. Evita mezclar productos comerciales (como "Bar Keepers Friend") con vinagre o productos de otras marcas.


Cosas que necesitarás

  • agua tibia
  • paños suaves o esponjas
  • detergente suave
  • vinagre
  • bicarbonato de sodio
  • pasta dental
  • un cepillo de dientes
  • limpiavidrios, aceite de oliva, aceite de limón o aceite para bebé
  • tapete de plástico o hule para fregadero











































martes, 20 de febrero de 2018

Como arreglar una persiana

Las persianas son un elemento indispensable en todos los hogares.
Estas son utilizadas a diario y por ese motivo es bastante frecuente que sufran averías.
La mayor parte de las averías son bastante sencillas de reparar y podremos arreglar nuestra persiana sin ser un manitas del hogar.
Lo primero es reconocer las diferentes partes, y saber como actúan en el movimiento de nuestra persiana.

Eje de persiana, es la pieza principal de nuestra persiana, es el mecanismo encargado de enrollar nuestra persiana.

Recogedor y pasa cintas, son los encargados de mover y guiar la cinta de persiana.

Cinta de persiana, es la encargada del movimiento del eje.

Persiana, estas pueden ser de aluminio o pvc.

Ahora que ya conocemos las diferentes partes de nuestra persiana pasaremos a reconocer diferentes problemas y causas.

Posibles averías de una persiana

Vamos a revisar nuestra persiana para identificar la avería.
Se pueden nos pueden presentar cinco tipos de averías diferentes.
Estas son las mas comunes y no son complicadas de reparar.
A) Nuestra persiana esta encallada. 
Solución: Dos posibles averías.
B) La persiana esta descolgada de un lado.
Solución: Tenemos dos posibles averías.
C)  La cinta no se recoge y la persiana se queda abajo.
Solución: Cambiar mecanismo recoge cintas.
D) Rotura de pasa cintas, cuesta mucho subir la persiana.
Solución: Cambiar pasa cintas.
E) Rotura de cinta.
Solución: Cambiar cinta.

Ahora ha llegado el momento de localizar la avería.


Exceptuando la avería C, en primer lugar tenemos que desmontar la tapa de registro.
Si nuestra ventana o Balconera es de aluminio
Deberemos sacar con cuidado las juntas de goma que sujetan la tapa, que son cuatro dos laterales y dos mas una en la parte de arriba y la otra abajo.
Esta maniobra la podemos realizar con un destornillador plano de tamaño mediano sin hacer demasiada presión sobre uno de los extremos de la junta de goma , la sacamos de su alojamiento, solo lo suficiente para poder cogerla con los dedos.
La retiramos y hacemos lo mismo con la juntas restantes.
Ahora deberemos desplazar la tapa de registro hacia un costado para poder liberarla.
Ventana o balconera  de madera
Puede estar atornillada o clavada con puntillas.
Atornillada, aflojamos los tornillos y retiramos la tapa de registro.
Si esta fijada mediante clavos, deberemos hacer palanca con cuidado con un destornillador plano, lo debemos introducir entre marco de madera y tapa para ir liberando las puntas una a una, con paciencia o de lo contrario romperemos la tapa.
Si nuestra ventana es de cajón exterior
Lo tenemos mas fácil, la tapa de registro se encuentra en la parte inferior del cajón, fijada con dos tornillos uno a cada extremo, en algún caso tiene un tercero central.
El interior del registro esta ahora visible y ya podemos ver que le ocurre a nuestra persiana.

Manos a la obra, vamos a arreglar nuestra persiana!!.

Avería A) Persiana encallada


La cinta se encuentra liada en el interior del registro.
Solución: Deshacemos nudos y colocamos correctamente la cinta.
Lamas descentradas, rozan en lateral de guías y se traban.
Solución: Tenemos que alinear correctamente las lamas dejando la misma separación a la guía lateral.

Avería B) Persiana descolgada de  un lado


El eje se a salido de su anclaje de sujeción.
Solución: La forma mas sencilla de colocarlo es bajando totalmente la persiana y para ello necesitaremos un ayudante para que la nivele mientras nosotros la bajamos.
Una vez esta totalmente bajada el eje queda liberado del peso de la persiana, y es muy sencillo manipularlo.
Rotura de fleje o cinta de anclaje.
Solución: Debemos bajar la persiana totalmente, esta tiene que bajar nivelada y sera indispensable contar con un ayudante, una vez abajo ahora ya podemos sustituir el fleje o cinta sin problemas.

Avería C) La cinta no se recoge.

Solución: Para arreglar nuestra persiana desmontamos el mecanismo recoge cintas, prestamos atención antes de liberar la cinta y nos fijamos como esta colocada, sustituimos el mecanismo y lo colocamos pasando la cinta exactamente igual que estaba anteriormente, antes de enganchar la cinta tenemos girar le rueda del mecanismo en sentido de las agujas del reloj hasta que esta ejerza una fuerza considerable y fijamos la cinta, para finalizar colocamos el mecanismo en su emplazamiento y ponemos tornillos de fijación

Avería D) Rotura de pasa cintas. 

Solución: Cambiar esta pieza es sencillo, bastara con aflojar los dos tornillos que lo sujetan, para liberarlo y cambiarlo tenemos que realizar la misma operación que en la avería D.

Avería E) Cinta deteriorada.

Solución: Para poder sustituir la cinta lo primero sera bajar la persiana completamente, después cortamos la cinta y desmontamos recoge cintas fijándonos en posición y recorrido, ahora tenemos que sacar la cinta del eje, pero debemos fijarnos en el sentido que esta enrollada la cinta y colocamos la nueva pasándola en primer lugar por pasa cintas y acto seguido introducir por orificio y hacer un nudo lateral y tensamos tirando de la cinta.

Soltamos fijaciones del eje con persiana y enrollamos el eje girándolo con la mano en el mismo sentido que estaba hasta que la cinta nos llegue sobradamente al recoge cintas, fijamos flejes o cinta de sujeción de persiana y colocamos recoge cintas siguiendo pasos avería C.
Colocamos la tapa de registro y listo, ya habremos terminado de arreglar nuestra persiana.

martes, 16 de enero de 2018

Cómo limpiar los zapatos blancos

Los zapatos blancos se ven lindos y brillantes cuando están nuevos y limpios, pero tienden a ensuciarse con facilidad y se desgastan con el uso. Para mantenerlos con un aspecto fresco, debes limpiarlos de manera frecuente. Aunque es mejor la limpieza a mano para conservar la tela, puedes probar diversas soluciones limpiadoras como el agua jabonosa, el bicarbonato, la lejía y la pasta de dientes. Una vez limpios, tus zapatos volverán a verse como nuevos.


Frotar los zapatos con agua y jabón

1. Mezcla jabón para platos con 1 taza (250 ml) de agua tibia. Cualquier jabón líquido de lavar platos será útil para limpiar los zapatos. Utiliza 1 cucharadita de jabón, de modo que el agua esté espumosa pero clara. Revuelve la solución de limpieza con un cepillo de dientes para lograr una mezcla uniforme.
  • El agua jabonosa es ideal para todo tipo de zapato, incluso el cuero blanco.
  • Puedes sustituir el jabón para platos con 1/2 taza (125 ml) de vinagre blanco.




2. Limpia las suelas y las partes de goma con un borrador mágico. Moja el borrador en el agua jabonosa y escúrrelo. Limpia realizando movimientos cortos de atrás hacia adelante a lo largo de las partes del zapato hechas de goma, plástico o cuero. Sigue pasando el borrador hasta eliminar todas las marcas, manchas y rayones.
  • El borrador mágico está disponible en la sección de limpieza de las tiendas por departamento.



3. Frota las manchas con un cepillo de dientes de cerdas duras. Moja la cabeza del cepillo en el agua para humedecer las cerdas. Pásalo con movimientos circulares pequeños en la superficie de los zapatos, centrándote en las zonas muy manchadas. Utiliza una presión ligera al aplicar la solución limpiadora en la tela.
  • Mantén el cepillo de dientes que utilizas para la limpieza lejos del baño para evitar cualquier confusión.
Consejo: si los cordones blancos están manchados, retíralos del zapato y frótalos con el cepillo de dientes de forma separada.





4. Quita el exceso de agua con papel absorbente. Utiliza un trapo o papel absorbente para retirar el agua jabonosa y la suciedad dando toquecitos en los zapatos. Evita frotar el papel absorbente en la tela del zapato, puesto que podrías volver a esparcir la suciedad en ella.
  • No intentes secar por completo el zapato con el trapo. Solo levanta el exceso de solución limpiadora de la superficie.




5. Deja los zapatos secarse al natural. Después de darles toquecitos con el trapo, colócalos en una zona de buena ventilación de tu casa para permitirles secarse por completo. Déjalos por 2 o 3 horas como mínimo antes de ponértelos de nuevo.
  • Limpia los zapatos en la noche para dejarlos secarse de un día para otro.