miércoles, 19 de diciembre de 2018

Cómo hacer un carrito para bebidas

¿Te gusta recibir visitas? ¿Tu casa es famosa por las fiestas? Mira cómo puedes hacer un carrito para las bebidas y deja a tus invitados con la boca abierta. ¡Ojo al paso a paso!


Carrito para las bebidas, mueble bar, camarera de madera… llámalo como quieras, pero ponte manos a la obra porque el resultado merece la pena.

1. Corta las piezas de madera

Para empezar, reúne toda la madera que necesitas para hacer el carrito, un flexómetro y un lápiz. Marca en la madera todas las piezas que formarán la estructura de la camarera: dos bandejas rectangulares, una para la parte superior y otra para la parte intermedia del carrito; cuatro listones rectangulares para para hacer los bordes de la bandeja superior, que actúen de tope para las bebidas; otros cuatro listones rectangulares para hacer las patas y cuatro tacos de madera que, atornillados a la base de las patas, servirán para fijar las ruedas.
Estas son las medidas de este carrito: 2 piezas de 54 x 30 cm (bandejas), 2 piezas de 32 x 4,5 x 1 cm (bordes cortos de la bandeja superior), 2 piezas de 45 x 4,5 x 1 cm (bordes largos de la bandeja superior), 4 piezas de 45 x 4,5 x 1 cm (patas) y 4 tacos de 3 x 3 x 5 cm para colocar las ruedas.

Cuando tengas todas las piezas marcadas en la madera, corta con la ayuda de una sierra de calar y lija bien los cantos.


2. Monta la bandeja superior


Cuando tengas todas las piezas lijadas y preparadas, es el momento de comenzar el montaje. Empieza por montar la bandeja superior, a la que tienes que fijar los cuatro bordes de madera que has cortado. Aplica un poco de cola blanca en el canto de la bandeja y ve pegando los bordes en perpendicular, presionando ligeramente. Después, asegura la unión con unos clavos.



3. Atornilla las patas

Con la ayuda de un taladro atornillador y de unos cuantos tornillos para madera, atornilla los cuatro tacos de madera a la base de las patas, centrados en uno de sus lados. Te servirán para colocar más tarde las ruedas, ya que el canto de los listones rectangulares no tiene superficie suficiente.

Cuando la estructura de las patas esté montada, atorníllalas en las esquinas de los lados largos de la bandeja superior, alineadas con el borde exterior. Los tacos para las ruedas deben quedar hacia el interior.


4. Coloca la balda intermedia

La bandeja intermedia de este carrito de bebidas va encajada entre las cuatro patas. Como has cortado una pieza igual que la de la bandeja superior para hacerla, tienes que cortar cuatro huecos en las esquinas de la pieza para poder encajarla. Para hacerlo, usa el mismo listón que has usado para hacer las patas y marca las zonas de corte en la bandeja. Corta con una sierra de calar y lija.

Cuando tengas la pieza, encájala entre las cuatro patas, a una altura intermedia entre la bandeja superior y la base, y fija con unos tornillos para madera.


5. Pinta la madera


¡Hora de decorar! Busca una paletina o un rodillo y una pintura adecuada para el uso que le quieras dar a la bandeja. En nuestro caso, hemos utilizado un esmalte sintético verde que funciona tanto para interior como para exterior. Cuando acabes, deja secar.


6. Atornilla las ruedas


Cuando la pintura esté seca, ya solo te queda atornillar cuatro ruedas metálicas a los tacos de madera de la base de las patas. Y poner tus bebidas sobre la bandeja.




lunes, 10 de diciembre de 2018

Restaurar un banco de exterior

Cambiar el color a un mueble pintado es muy sencillo. Se trata de 3 pasos: decapar, lijar y repintar. En este tutorial, hemos repintado un banco de exterior. No es que estuviera feo, pero queríamos cambiar el color para adaptarlo al resto de la terraza. Sigue los pasos y podrás disfrutar de un mueble nuevo.


Tener un mueble pintado que no te gusta, es un fastidio. Y sin embargo, restaurarlo y cambiar el color de la pintura es tan fácil como seguir 3 pasos: decapar, lijar y pintar de nuevo. En este tutorial, te contamos cómo restaurar un banco de exterior mediante el repintado. El proceso sirve para repintar muebles de exterior en general, así que ve pensando en el mueble que quieres dejar como nuevo y sobre todo, con nuevos colores.

1. Quita la pintura antigua con un decapador de pintura

Un decapador de pintura es una máquina eléctrica que aplica un flujo de aire muy caliente. Esto hace que la pintura se reblandezca y de esta forma, con la ayuda de una espátula, se puede retirar la pintura como primer paso para restaurar un mueble. Además de la aplicación que vamos a ver en este tutorial, un decapador tiene muchas otras aplicaciones en bricolaje. Por ejemplo, sirve también para descongelar rápidamente tuberías, retirar pegatinas difíciles, aflojar tuercas oxidadas, e incluso secar pintura si se utiliza a bajas temperaturas.

Este decapador que hemos utilizado, de la marca Ratio, tiene 3 temperaturas. La primera, de aire frío -25ºC-, es ideal para secar pintura rápidamente. El segundo nivel de temperatura -alcanza 350ºC- será el adecuado para doblar y soldar plásticos. Y el tercero, el de aire más caliente -llega hasta 550ºC-, es el idóneo para ablandar pintura y poder retirarla, como hicimos en este proyecto para restaurar un banco y pintarlo de nuevo.


Para decapar, aplicaremos aire caliente con la pistola decapadora a unos 5 centímetros de la superficie. Esto hará que la pintura se ablande y a la vez, con una espátula, podremos ir retirando la pintura antigua. Cuidado con no apretar muy fuerte con la espátula ya que, además, como la superficie de la madera se calentará bastante, estará más frágil.

Repite el proceso por toda la superficie del mueble a restaurar.



2. Lija la madera y prepara el mueble para repintar

Una vez decapada la pintura que queramos quitar del mueble, toca lijar la madera. El proceso de lijar es fundamental para dejar la superficie del banco lisa y sin impurezas de la pintura antigua. Para muebles pequeños como este, te recomendamos usar una lijadora orbital como la de la foto.

Lija todo el banco, incluidas las patas y demás rincones, para preparar el banco para volverlo a pintar inmediatamente.

¡Ojo! No dejes de pasar un trapo tras el lijado para quitar cualquier resto de pintura o polvo que haya quedado antes de pintar con el nuevo color.



3. Pinta el mueble para dejarlo como nuevo

Para pintar con el nuevo color, elige el que más te pegue con el ambiente donde vayas a instalar el mueble. Nosotros hemos utilizado un color arenoso. Para las superficies grandes y más visibles, te recomendamos pintar con rodillo para que el acabado sea más perfecto y no se vean los brochazos.

Para los rincones menos accesibles del banco, aplica la pintura con una paletina.