miércoles, 27 de febrero de 2019

Cómo reparar los parabrisas

La reparación del parabrisas es un trabajo especializado que muchos centros profesionales se encargan de realizar. Un kit de reparación casero no generará un resultado igual de bueno que el de un trabajo profesional, pero es una opción barata suficientemente buena para los daños leves. Este artículo te enseñará a evaluar los riesgos y a reparar tu parabrisas si es la mejor medida a adoptar.



Decidir entre reparar el parabrisas o reemplazarlo




1. Revisa los términos del seguro y del contrato de reparación. El costo de reparación o de un reemplazo total varía de forma significativa dependiendo de tu ubicación, tu seguro y el tipo de parabrisas. Si no cuentas con ningún seguro, una visita a un taller de reparación de vidrio de autos podría sorprenderte. Una reparación profesional es más costosa que un kit casero, pero el resultado puede ser considerablemente menos visible.
  • En Florida, Arizona, Kentucky, Carolina del Sur y Massachusetts, un seguro integral para autos cubrirá todo el costo de reparación o reemplazo. Si vives en otro estado o país, o si el seguro de tu auto no es integral, es probable que tengas que pagar por tu cuenta parte de la reparación o su totalidad.



2. Busca daños cerca del borde del parabrisas. Las grietas o fisuras en el borde pueden comprometer la estructura del parabrisas. Incluso después de la reparación, este daño podría ser un problema de seguridad importante. En lugar de reparar el parabrisas, haz que lo reemplacen.




3. Considera la línea de visión del conductor. El daño producido directamente en la línea de visión del conductor puede interferir con la conducción del auto, incluso después de la reparación. El área más peligrosa es un tramo de vidrio de 30 cm (12 pulgadas) de ancho centrado frente al volante y que extiende la altura de los limpiadores del parabrisas. Si esta área está dañada, se recomienda reemplazar el parabrisas. Puedes decidir realizar la reparación y luego juzgar la visibilidad.
  • En esta área, dos puntos con daños separados entre sí por una distancia de 10 cm (4 pulgadas) indican la necesidad de un reemplazo. Este patrón de daño puede crear un punto ciego para el conductor, oscureciendo así la línea de visión en ambos ojos.



4. Mide el largo de la grieta. Gracias a las técnicas modernas, la mayoría de las grietas menores a 15 cm (6 pulgadas) pueden repararse en casa. En el caso de las grietas con un largo mayor a 46 cm (18 pulgadas), primero consulta a un profesional y solo repáralas por tu cuenta si él considera que es seguro. Toda grieta más larga requiere un reemplazo total del parabrisas.
  • Si hay dos o más grietas, lleva el auto a un taller de reparación de vidrio de autos y pregunta si es posible repararlo. Por lo general, tres fisuras largas indican la necesidad de un reemplazo total.



5. Examina las grietas y abolladuras. El daño causado por impactos puede o no ser reparable. Esto depende de su forma y su tamaño:
  • Las fisuras “tipo diana” circulares o semicirculares deben tener un diámetro menor a 2,5 cm (1 pulgada).
  • Una “rotura con forma de estrella”, o un punto de impacto con fisuras cortas extendiéndose hacia afuera, debe tener fisuras que encajen dentro de un círculo de 7,5 cm (3 pulgadas) de ancho.
  • Las fisuras con otras formas deben encajar dentro de un círculo de 5 cm (2 pulgadas), sin contar las fisuras que se extienden hacia afuera.



6. Revisa la profundidad de todos los daños. Los parabrisas están hechos con dos capas de vidrio y una capa de plástico entre ellas. Si la fisura se extiende más allá de la capa exterior y a la de plástico o la interior, reemplaza todo el parabrisas.
  • Los parabrisas dañados desde el interior son poco comunes e incluso un profesional podría no estar seguro de cómo evaluarlos. Por razones de seguridad, suele ser mejor reemplazar el parabrisas.





martes, 12 de febrero de 2019

Cómo instalar una valla de madera para exterior facilmente

¿Buscas la mejor forma de delimitar espacios en el exterior de tu casa? Si quieres darle un toque rústico a tu jardín, aprende cómo instalar una valla de madera siguiendo estos pasos. ¡Fácil y práctico! ¿Te animas?

1. Mide el espacio y elige la valla adecuada

Lo primero que tienes que hacer para instalar una cerca de madera en el exterior de casa es medir el espacio en el que quieres colocarla. Toma las medidas con ayuda de un flexómetro y decide en consecuencia cuántos tramos de valla tienes que utilizar y de qué medidas.
En nuestro caso, hemos instalado una valla de madera clásica de Catral, utilizando tramos de 180 x 80 cm. Además, como la hemos utilizado para dividir nuestro exterior en varias zonas, hemos instalado una puerta para comunicar un área con otra.

Esta valla de Catral cuenta con un tratamiento autoclave III, lo que permite que la cerca esté a la intemperie sin verse afectada por las inclemencias del tiempo. Además, también cuenta con certificado FSC, lo que asegura que proviene de bosques gestionados de manera responsable.


2. Coloca las bases metálicas para los postes

El montaje de la valla de madera no tiene mucha complicación. Cada tramo de la valla va fijo a unos postes de madera que, a su vez, van encajados sobre bases metálicas ancladas al suelo. Una estructura sencilla que hace el proceso de instalación no tenga mucha ciencia.
Empieza por fijar las bases metálicas al suelo de tu espacio exterior. Mide el ancho de la valla para saber la distancia que tienes que dejar entre una base y otra y ánclalas al suelo con tornillos. En nuestro caso, como cada tramo de valla mide 180 cm, hemos colocado cada base a esa distancia.

Usa una herramienta adecuada según las características de tu suelo. Si no quieres realizar agujeros, puedes utilizar un adhesivo extra fuerte para exterior.



3. Fija los postes a las bases

Cuando hayas fijado las bases metálicas en su sitio, inserta en cada una de ellas el poste de madera correspondiente y asegúralo con tornillos.



4. Fija la valla con escuadras


Es el momento de empezar a darle forma a la valla, atornillando los tramos de la cerca a los postes. Para hacerlo, puedes usar escuadras metálicas: calcula la altura a la que tienen que ir los tramos de valla, haz los agujeros con la ayuda de un taladro y fija las escuadras a los postes. Cuando las tengas, atornilla la valla a las escuadras.



5. Coloca la puerta

En nuestro caso, como hemos utilizado la valla para separar espacios, necesitábamos una puerta para pasar de uno a otro. El proceso de instalación es similar al de un tramo de valla normal, solo hay que cambiar escuadras por bisagras.

Marca la posición de las bisagras en el poste al que quieras fijar la puerta y haz los agujeros pertinentes. Cuando los tengas, fija una parte de las las bisagras al poste y la otra, a la puerta. ¡Listo!



6. Barniza la madera


¡Hora de proteger la madera! Para asegurar el buen estado de la madera y que su aspecto sea aún más bonito, puedes aplicar un barniz protector o un aceite de teca por toda la superficie de la valla. Asegúrate de que cubre bien las piezas, ya que los listones suelen tener muchos huecos que puedes pasar por alto sin darte cuenta. Cuando acabes, deja secar.