1. Comprueba la tensión y baja el automático
Antes de hacer cualquier conexión eléctrica, baja el automático por
tu seguridad. Usa el multímetro para comprobar que ya no hay corriente.
2. Instala el nuevo enchufe
Desmonta el nuevo enchufe quitando el tornillo central y, con la base
como referencia, marca la altura a la que quieras que vaya. Haz los
agujeros con el taladro para sujetarlo a la pared. Si quieres mantener
la armonía de la habitación, mide la altura del resto de enchufes con
respecto al suelo y sitúa ahí tu nueva toma de corriente.
Una vez hecho esto, haz la conexión eléctrica. Corta un trozo de cable eléctrico, pela los tres cables que hay en su interior (fase, neutro y toma de tierra) y conéctalos al enchufe. Cuando termines, coloca la tapa del enchufe y atorníllala.
Una vez hecho esto, haz la conexión eléctrica. Corta un trozo de cable eléctrico, pela los tres cables que hay en su interior (fase, neutro y toma de tierra) y conéctalos al enchufe. Cuando termines, coloca la tapa del enchufe y atorníllala.
La simbología de los cables es: amarillo-verde para la toma de tierra; azul para el neutro y las fases pueden ser gris, marrón o negras.
3. Corta la canaleta
Mide la longitud de canaleta que necesites para tapar tu cable y córtala con la ayuda de una sierra de arco.
4. Abre el enchufe del que sacarás la corriente
Abre el enchufe del que sacarás la corriente para tu nuevo enchufe.
Quita el tornillo central para poder empalmar tu nuevo cable.
5. Realiza la conexión
Pela el cable nuevo y conecta cada parte (fase, neutro y toma de tierra) con su homóloga del otro enchufe .
6. Coloca el embellecedor y termina de poner la canaleta
Atornilla el embellecedor del enchufe y cubre con un trozo de canaleta el cable que aún esté descubierto.
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