Cambiar el ambiente en el que duerme tu perro y sus hábitos de sueño
1. Crea un buen ambiente para dormir. A un cachorro con
insomnio, puedes ofrecerle una manta cálida para que duerma. Coloca
cerca un reloj que emita un sonido rítmico de tictac. También puedes
encender la radio con volumen bajo o usar una máquina de ruido blanco
para ayudar al cachorro a dormir. Considera usar una manta eléctrica
debajo del área media de la jaula para proporcionarle una esquina más
cálida en la cual pueda acurrucarse.
- La manta eléctrica estará fuera y debajo de la jaula; por ello, el cachorro no correrá peligro de morder el cable de la manta.
2. Entrena a tu perro para que duerma en una jaula para perros.
Si quieres que duerma en una jaula para perros, pero no fue entrenado
para hacerlo, podría requerir algo de tiempo para que se acostumbre a
ella. Investiga y prepárate para enseñarle a tu perro que la jaula es un
buen lugar. Coloca golosinas especiales en la parte posterior de la
jaula para animarlo a investigar. Asegúrate de decir “perrera” o “jaula”
con un tono de voz positivo. Esto le indica que ir a la jaula a dormir
no es un castigo.
- Si lo empleas como castigo, tu perro crecerá sin considerar a la jaula como un lugar relajante y tranquilo.
3. Haz que tu perro se ejercite mucho. Tu perro puede
estar inquieto en la noche si no hace suficiente ejercicio durante el
día. Dependiendo de la raza, la edad y el estado físico de tu perro,
podrías hacer que se canse en 30 minutos a 3 horas (o más). Puedes ejercitar a tu perro en cualquier momento durante el día que sea
más conveniente según tu horario. Pero lo mejor es evitar mucha
actividad una o dos horas antes de dormir, para que tu perro pueda
calmarse.
- Considera jugar un deporte o una actividad nuevos con tu perro, como la búsqueda con el olfato (NoseWork), una prueba de obediencia (Rally), un ejercicio de agilidad, uno de rastreo o una carrera de relevos (Flyball). Las actividades nuevas implican el aprendizaje de habilidades nuevas para ambos. Involucrarte aumentará la estimulación mental y física, lo cual los ayudará a ejercitarse y vencer el aburrimiento, y fortalecerá su vínculo.
4. Establece una rutina nocturna. Asegúrate de que tu
mascota haya tenido la oportunidad de orinar y defecar antes de la hora
de dormir. Dale a tu perro de cenar unas cuantas horas antes de irse a
dormir. Esto le dará bastante tiempo para digerirla y eliminarla. Trata
de que todo sea agradable y tranquilo una hora antes de irse a dormir,
lo cual lo preparará para una noche de sueño.
- Si tu perro está demasiado ansioso, dale Adaptil. Este es un producto que copia a las feromonas de una perra lactante y puede ayudar a calmar a tu perro o cachorro reduciendo la ansiedad.
5. Dale tiempo. Tu perro puede necesitar algo de tiempo
para acostumbrarse a todo cambio en las condiciones de sueño. Asegurarte
de que tu perro haga suficiente ejercicio como para sentirse cansado es
una grandiosa forma de garantizar una buena noche de sueño para los
dos. Conversa con el veterinario sobre el uso de un antihistamínico como
Benadryl para ayudar a tu perro a dormir por algunas noches durante un
periodo de transición.
Considerar los problemas de sueño de tu perro
1. Considera todos los factores que pueden perturbar su sueño.
Quizás hay otros problemas que pueden causar un poco de inquietud en tu
perro. ¿Estás empacando para irte de viaje o mudarte? ¿Hay visitas en
la casa? ¿Hay un nuevo vecino? ¿Hay ruidos altos? Solo recuerda que a
los perros les gusta seguir una rutina. Un cambio que consideres pequeño
(como trasladar los muebles de tu habitación) puede parecerle un
problema a tu perro.
- Algunos perros son más ansiosos que otros, así que sé paciente y considera las cosas desde la perspectiva de tu perro. Luego podrás hacer los cambios correspondientes.
2. Determina si tu perro tiene problemas de salud. Si se
trata de un perro viejo que antes era tranquilo y feliz, trata de
determinar si tiene un problema de salud. Conversa con un veterinario
sobre cualquier cambio inexplicable en su comportamiento, incluido su
apetito, nivel de energía y capacidad para moverse con comodidad.
- El dolor o la necesidad de salir para defecar a mitad de la noche pueden hacer que tu mascota llore y esté inquieta de noche.
3. Deja que tu nuevo cachorro se adapte a tu casa.
Pueden ser necesarios algunos días (y noches) para que se adapte a su
nueva casa y su rutina. Establece reglas básicas al inicio para crear
una buena rutina. Esto le ayudará a tu cachorro a comprender el
propósito de los rituales del día que harán que duerma en su nueva casa.
Alimenta a tu cachorro a la misma hora todas las noches, luego sácalo
15 a 20 minutos después para que defeque.
- Coloca al cachorro en su jaula para perros, la cual debe estar en tu habitación para que el cachorro esté cerca. De esta forma, podrá comunicarse si necesita salir a defecar de noche.
Consejos
- Cuando regreses al cachorro a la jaula, podría llorar un poco, pero solo ignóralo y se calmará en unos minutos.
- Asegúrate de que no haya ruidos en la habitación y que esté oscura.
- Si estás entrenando a tu perro para que entre en la jaula, es una buena idea alimentarlo en ella para crear una asociación positiva. Los juguetes Kong son una buena forma de alimentar a tu perro y estimular su cerebro al mismo tiempo. Colocar la comida del perro en el juguete Kong también hace que la hora de comer se prolongue.
- Deja que tu perro muerda. Es una actividad relajante para tu perro. Usa un hueso que no sea comestible, como uno de las marcas Nylabone o Kong.
- Debes dejar que tu perro salga en la mañana en la tarde y en la noche, al menos que haya algún coyote afuera o algo igual de peligroso.
- Ponlo en la cama (o en algún lugar donde no te importe que caiga pelo) y acarícialo donde más le guste por unos minutos. Esto ayudará a que se relaje.
- Si el perro duerme en el sofá acuéstate con tu perro o tu cachorro.





































